Twitter

Editorial

Con la “imagen” no se juega ¿o sí?

Ver a Silvio Soldán promover el juego “oficial” no sorprende a nadie, es más, podría tratarse de juego clandestino y tampoco nos sorprendería. Una persona con poca o ninguna buena reputación que presta su mediático y curtido rostro para promover el juego entre los empobrecidos apostadores potenciales  -siempre ilusionados con transformarse en nuevos millonarios y poder, por fin, dejar de pasar penurias económicas- y usted se preguntará: ¿qué tiene esto de malo? Pues me reservaré esa respuesta para más adelante, por de pronto me pregunto qué tiene ésto de bueno.

 Por Lic. Antonio Di Génova

 

 

Presuntas “celebridades” que aportan a causas comerciales no parece ser nada nuevo para la publicidad. Sin embargo, aparentemente, los consabidos rostros de los Soldán y los Gianola ya no alcanzan para motivar a la alicaída demanda. Hay que buscar otros rostros y nombres un poco más interesantes y motivadores. Pero a quién ponemos, se preguntarán… ¿a Favaloro?…no, ya falleció y aunque así ni fuere, no se habría prestado a ello;  aunque le hubiesen prometido saldar las deudas de su Fundación. Sigamos buscando… a ver… ¿alguno de nuestros premios Nobel? No creo. Posiblemente algunos transeúntes ni siquiera sabrían de quiénes se trata. Entonces ¿a quién convocamos?… Pensemos, pensemos, pensemos… ¡ya sé! ¿Quiénes más populares y convocantes, cada uno en lo suyo, que la “Su” y el “Diego”? sí, Susana Giménez y Diego Maradona.

Susana, “la mujer Argentina que supo ganarse el corazón de Latinoamérica, con su glamour, espontaneidad y carisma; la única Diva indiscutible” (textual de su web site), promoviendo “Mi Bingo”. Una astuta “jugada” de la Lotería de Córdoba, en este caso, y el inefable “Dieguito”, prestando su imagen -que supo ganar con destreza y habilidad incomparables- a “Jugá con Maradona”: una no menos brillante jugada de la Lotería de la Provincia de Buenos Aires.

¿Es que a Maradona y a Susana Giménez nos les alcanzan sus abultados ingresos que deben prestar su imagen para promover el juego y los disvalores que ello implica?

 

 

 

¿No es que el juego puede ser perjudicial para la salud? ¿Tienen nuestros Estados nacionales y Provinciales que promover una conducta potencialmente nociva para la salud de la población en virtud de una presunta asistencia a inocentes niños carenciados, quienes, según ellos, se benefician indirectamente con la compulsividad de nuestro juego y nuestro afán por “salvarnos”?



Que los mejores números de la lotería están por detrás (se ven alimentos y niños felices con el asistencialismo que propicia lo recaudado con el juego) y que con al lotería Nacional ganamos todos, en obvia referencia a que apostando a las tómbolas oficiales aportamos al desbaratamiento de las redes clandestinas de apuestas, podría traducirse así: ya que algunas personas apuestan y ya que otras se benefician ilegalmente con el asunto, pues entonces hagamos el negocio nosotros y, al menos,  ayudamos a los pobres.



Ahora bien, una cosa es desalentar el consumo clandestino de las apuestas y otra muy distinta fomentar el juego entre todos, en general y entre los pobres necesitados de siempre, en particular.

 

 

Debe decirse que desde 1980 la ludopatía es definida como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud. Según expertos en estas patologías, este cuadro comparte “puntos en común” con otras adicciones (alcohol, drogas ilegales)



“La ludopatía es tan grave como cualquiera de las otras adicciones. La diferencia es que es una adicción comportamental y no involucra un químico. El ludópata se “salva” de un efecto tóxico. Aunque esto también es relativo, porque cuando un ludópata entra en el círculo de las mentiras a familiares, en el trabajo, etc., la preocupación por el daño le ocasiona estrés por tener que estar tapando huecos permanentemente”, dice Darío Gigena Parker, psiquiatra, especialista en adicciones.

 

No hace falta realizar una investigación de mercado ad hoc, para darse cuenta del perfil medio de los apostadores a juegos como los que Soldán, Susana y Diego promueven. Personas, muchas ellas, con necesidades básicas insatisfechas, con importantes carencias, que no están en condiciones, en la mayoría de los casos,  de desviar un solo peso de sus pequeños ingresos para sostener el afán desmedido de lucro de los Estados, que sostienen esta “timba” generalizada.



Digo yo: ¿es que personas tan inteligentes, ricas y famosas como Susana y Diego desconocen esta realidad o es que les importa muy poco las acciones que sus “imágenes” promueven? Ellos dirán… pero se trata de algo legal. Sí, es legal pero no creo que sea legítimo. Quienes promovemos valores al instalar una imagen, los Relacionistas Públicos, nos lo cuestionamos…no hablo de los “RR.PP” como el  hoy encarcelado Gaby Álvarez y sus congéneres, ellos sólo promueven “famosos”, aunque de ellos… nos ocuparemos después.

© 2015 RedRRPP - Todos los derechos reservados.

Erézcano 3360 PB 2 CABA - Tel: +54 (11) 1555959511
adigenova@redrrpp.com.ar

Diseño web
Grupo Deboss
Grupo Deboss