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Liderazgo

Revolución en el Liderazgo… ¿Es posible?

¿Cuántas conversaciones y lecturas sobre crisis en el liderazgo y de que en la actualidad no hay Líderes o están adormecidos hemos tenido?



Las prácticas de Formación de Liderazgo, se basan en un concepto unificado y claro del significado al que remite la palabra Liderazgo, pero nos encontramos con la inquietud de ¿cómo llegar a este concepto?  Y aquí los invito -no a hablar de concepto estático- sino de iniciar una conversación refiriéndonos a una revolución en el Liderazgo, entonces preguntémonos ¿cómo llegar a esta nueva transformación de paradigma? 

Como posibilidad inicial, chequeemos diccionarios personales, me refiero a indagar en el significado que distintas personas le dan a dicha palabra.

En mi continuo proceso de desarrollo evolutivo, debo decir que lo siguiente no pretende ser una única realidad trascendental, sino más bien una forma más de verdad que observo desde mi ventana.  Y agradeciendo a quienes, con su aporte generosamente constructivo, me recuerdan la presencia de la Teoría del Observador, cierro esta introducción con una frase utilizada generalmente entre Coaches: «no conozco la realidad, conozco como la observo».

En la antigüedad, – aunque aún hoy haya personas que persisten en mantener vigente el viejo modelo en la era actual – , si rememoramos a la era de los César, emperadores y faraones que ejemplifican pura tiranía, entendíamos a un líder como a un dominador, alguien que imponía órdenes, aquella persona que decía «qué» hacer pero que escasamente era capaz de justificar el «para qué» hacerlo.  Cuando algunos osados liderados se atrevían a consultar la explicación, eran retribuidos con una inagotable variedad de sanciones.  He aquí, hemos aprendido a callar, a no cuestionar, cabeza gacha e inmutables, seguir al pie de la letra.

¿Pero qué sucede cuando llegamos, conducidos por esos líderes, a un resultado no esperado ni deseado?  ¿Cuál es el factor por el que empezamos a estar disconformes?  Según observamos, nace el dilema en la apertura de significados que cada uno le da al liderazgo, entonces nos cuestionamos ¿cómo ser un buen líder? y, más aún, ¿qué es ser líder?

Sin embargo, también en la antigüedad encontramos al modelo opuesto como ejemplos al liderazgo de servicio de Jesús de Nazaret y al camino medio de Gautama Buda como mapa para el viaje a emprender.  Sin conocer motivo ni causa, lamentablemente no fueron estos los modelos seguidos en la mayoría de los vecinos del planeta.

En este nuevo aprendizaje, iniciamos por compartir que Líder no es un Título, sino la acción que ejerce aquel más capacitado y con habilidades para conducir a su Equipo al mejor destino posible; como podríamos decir en otro contexto, aquel que está habilitado para tirar el primer centro.

El Líder está viendo lo que otros al momento no, no implicando que los roles sean estáticos.

Cuando mencionamos primer centro, o gol, estamos dilucidando que hay otros próximos, ¿a caso serán efectuados por la misma y única persona?  Es donde podemos empezar a hablar de un yo colectivo, un yo social, en reemplazo del conocido  y ejercitado yo individual, donde el Líder no es, sino que está siendo parte de ese yo más integral; no es dueño, es un componente más, con una misión y responsabilidad diferente a la de sus compañeros, aquel que diseña el camino por el que todos transitarán.  Pero ¿qué sucederá en el Equipo de Trabajo o en la comunidad cuando su Líder no esté?  Parte de su responsabilidad y compromiso es la de capacitar y entrenar en el liderazgo a otro integrante ya que, como sabemos, cuando el Presidente de un país se transforma en Ex, hay otro que lo sucede y la nación puede seguir evolucionando sobre un modelo de orden establecido.

Entonces, ¿por qué decimos que una de las tareas fundamentales del Líder es la capacitación?  Me es de agrado compartirles un nuevo conocimiento adquirido gracias a uno de mis Maestros, Ray Dalton, de que, considerando el índole lingüístico, hallamos una conexión entre liderazgo y enseñanza/aprendizaje ya que e-duc-ar remite a la palabra latín «dux» que significa líder (el «duce» sobrevive del «dux» en italiano moderno) y educar es liderar de un contexto a otro.

Empezamos a ver una revolución en el liderazgo, una transformación en el modelo anteriormente establecido e implementado, un concepto de la dinámica de acciones que está cambiado según trascurre el tiempo, posiblemente movilizado por la necesidad de resultados específicos, es decir, aquellos resultados que en verdad deseamos, en lugar de los otros con los que nos conformábamos.  También observamos que, al igual que el rol, tampoco es estática la acción misma del liderazgo.  Así como los tiempos y culturas cambian, un Líder debe adaptarse para ocuparse de las nuevas necesidades, por esto es que hablo de la acción del liderazgo como una dinámica de acciones en las inter e intrarelaciones (los otros y el yo).

Sabemos que el líder puede visualizar el futuro y tiene un compromiso, entonces decimos que el Líder tiene Visión de Misión.  Conoce la Misión o meta más favorable para el Equipo y tiene aquella Visión creativa por la que los conducirá al más próspero resultado posible.  Lo podemos relacionar con un orador, aquella persona que, además de entender y ordenar el lenguaje para expresarlo, como decía Sócrates, debía ser una persona instruida, con amplio conocimiento cultural y altísimos niveles éticos para así poder garantizar el mejor resultado próspero.

Al hablar de su visión, y jugando con imágenes mentales, es quien diseña el mapa por el que transitarán él y otros, asumiendo responsabilidades y compromisos y con una previa Escucha generosa a las personas con quienes emprenderá este viaje.  ¿Por qué?  Reflexionemos, si un líder sólo se preocupa, – ve el problema y sólo se queda con él, poniéndose nervioso y ansioso; generando desasosiego y angustia en su entorno – , posiblemente estemos frente a una persona irresponsable buscando culpables externos a sí, delegando el compromiso que no asumió; sin embargo, cuando hablamos de un líder que se ocupa, – viendo el problema ya evalúa la mejor solución posible e inmediatamente la lleva a la práctica – , posiblemente estemos frente a una persona que además de asumir su rol en capacidad de planeamiento y mando, atiende a las necesidades de los liderados.

El Líder genera confianza en su entorno externo colectivo e interno individual, establece un vínculo entre sus liderados, diseña comunicación, apertura del diálogo.  Por ésto capacita en el «para qué», porque legitimiza y se ocupa de cada integrante fundamental, siendo responsable del vínculo generado.  En otras expresiones y ámbitos, a esta modalidad se la conoce como atención del cliente interno.

En esta conciencia integral y evolutiva en continuo movimiento fluido de acciones e interacciones, considero que Liderazgo es Conversar, entonces  – como sabemos el origen de las raíces del latín que cum es «con» y versarse es «dar vueltas», remitiendo conversar a dar vueltas con otro –  es una dinámica de interacción entre dos o más personas.  La eficiencia más elevada del liderazgo puede lograrse a través de un encuentro heterárquico (o sistema horizontal) entre liderado y líder en lugar de un conflictivo encuentro oligárquico (o sistema vertical o piramidal).  Es decir, un sistema en cuyos rolles están inter e intra-accionando constructivamente en pos del mejor progreso organizacional (ya sea en una empresa, familia, amigos, etc.)-

Visualizado lo dicho, y como posible conclusión, comparto que la acción del liderazgo vive y evoluciona en el lenguajear de Maturana y el sistema holónico de Wilber, une relación-encuentro-comunicacional entre contextos autopiéticos dentro de un contexto o sistema organizacional más integral donde conviven, podemos decir que es su morada, aquel cuerpo estructural donde se desarrollan.  Si no hay comunicación integral, escucha activa y compromiso, responsabilidad y libertad entre las partes, no hay Acción de Liderazgo, sólo un resultado estático limitante y escaso donde reinan los mandamientos, órdenes o direcciones impuestas, donde podremos preguntar – ¿por qué?  y recibiremos como respuesta  – porque sí, o  – porque yo lo digo, y varios etcéteras.

Como hemos visto brevemente, en este proceso de transformación de paradigmas, hoy nos encontramos, además de con la pregunta de qué es ser líder, ya con la respuesta de un diseño más próspero y eficiente conjugado a la dinámica de que líder no se «es» sino que se «está siendo».  Y, a diferencia de un modelo antiguo y limitante, en el mundo actual empezamos a concebir al liderazgo como a un rol activo y móvil que además puede rotar según las capacidades, habilidades y necesidades que vallan surgiendo entre los integrantes.  A este modelo, algunos lo llaman democracia, si bien estoy de acuerdo con este término, también me gustaría compartirles mi concepto como «conciencia del cambio».

Con frecuencia, los centros de capacitación, reciben inquietudes acerca de cómo formar o ser mejores líderes.  En este diálogo que hemos abierto, posiblemente estemos revelando una respuesta, sabiendo primeramente que evidenciamos un arquetipo con posibilidades no agotadas ni terminadas.   Estamos en proceso de inevitable cambio, en transformación indetenible.  Desde la visión actual hoy analizada, los líderes y formadores de líderes queremos lo mejor para el Equipo, para la comunidad de la que estamos siendo parte.  En mi reflexión, creo que hay un bien mayor que el propio e individual; por último, les dejo una frase que escuché:  – si el que aporta al grupo, gana en su aporte, por veremos beneficiados ganamos todos.

Queridos lectores, les transmito mi amor y gratitud por su gentileza, amabilidad y su tiempo dedicado, invitándolos a ser parte de esta conciencia de cambio inevitable y a no pretender no ser parte de la presente y vibrante dinámica de evolución sin fronteras.  Todos somos parte responsable.

Quiero agradecer de corazón al Equipo de IEI (http://www.institutodeestudiosintegrales.com/) y a su Director el Prof. Lic. Ray Dalton por su inmensa generosidad en los acompañamientos de procesos y sus constantes e intensas capacitaciones.  Y una especial gratitud al Coach Thomas Köttner por compartir abiertamente y sin reparos su amplio conocimiento y experiencia en Coaching Empresarial y su aprendizaje y comprobaciones en nuevas formaciones de liderazgo.

Me despido hasta un próximo encuentro con dos frases que adopté con prósperos resultados:

– «Debemos ser el cambio que queremos para el mundo» –  Mohandas Gandhi y, para los que nos hemos preguntado ¿cuándo empezar?:  – «the time is always right to do what is right»  (todo tiempo es válido para hacer lo que es correcto) –  Marthin Luther King.

En gratitud y a disposición de Ustedes,

Deborah Ruth Corigliano

Especial para RedRRPP




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