Twitter

Una causa digna de apoyar desde las RR.PP.

Desarrollan en Quito masivo evento para aportar al Yasuní*




El proyecto general Yasuní ITT espera obtener 100 millones de dólares
antes de finalizar este año, por lo cual Ecuador lleva a cabo una
campaña intensa por varios países y gobiernos, sin poder aún alcanzar
esa cifra.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, hizo un
llamado a la ciudadanía a participar de esta iniciativa única en el
mundo, pues por primera vez un país está dispuesto a dejar de extraer el
crudo para conservar el medio ambiente.


La Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE) y su extenso parque contiguo El Arbolito acogen múltiples actividades culturales y recreativas, con el objetivo de promover aportes ciudadanos para preservar el campo ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini), en el Parque Yasuní.

De explotarse el petróleo comprobado en esa zona, el país obtendría unos 14 mil millones de dólares de ingresos, a cuya mitad está dispuesto a renunciar si existe corresponsabilidad internacional para aportar mediante un fideicomiso de Naciones Unidas la otra mitad a mediano plazo.

Tal iniciativa permitirá evitar la emisión a la atmósfera de 407 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), el principal gas que provoca el cambio climático y cuyos principales contaminadores son los países más desarrollados.

El parque nacional Yasuní es la reserva más importante de biodiversidad en el planeta sobre una superficie de nueve mil 820 kilómetros cuadrados.

Habitan al menos 150 especies de anfibios, 121 de reptiles, 596 de aves, 200 de mamíferos, 500 de peces y unas cuatro mil especies de plantas.

La Amazonía fue catalogada el pasado 11 de noviembre como una de las nuevas siete maravillas del mundo, según una encuesta realizada por la fundación New Open World Corporation, entre 28 finalistas.

Los gobernadores de las 24 provincias entregarán en el ágora de la CCE los aportes recaudados de personas naturales y empresas en sus territorios y será el espacio para recibir nuevos aportes de la ciudadanía y empresas que aún no han participado.

*Ecuador: en defensa del proyecto Yasuní – así se conserva la biodiversidad

La propuesta ecuatoriana de dejar intocada a perpetuidad una cantidad
de petróleo estimada en 850 millones de barriles en la zona de alta
biodiversidad del bloque conocido como ITT, dentro del bosque del Parque
Yasuní (ver boletín Nº 157 del WRM), marcó un cambio de rumbo hacia la
dirección correcta en la estrategia de protección de la diversidad
biológica. Ecuador, que basa gran parte de sus ingresos en la
exportación de petróleo, evitaría la correspondiente emisión de 410
millones de toneladas de dióxido de carbono a cambio de una compensación
monetaria internacional equivalente como mínimo al 50 por ciento de las
utilidades que recibiría en caso de explotar esas reservas, en el marco
de la deuda ecológica que las potencias industrializadas mantienen con
los países del Sur, proveedores de la materia prima de su riqueza.

Se trata también de una iniciativa que conjuga la protección de la
riquísima diversidad biológica de la selva tropical con la de los
pueblos indígenas que la habitan y de ella dependen. Además, va en el
sentido de la necesidad de no profundizar la crisis climática en la
medida que evita la deforestación y la contaminante explotación
petrolera. Y por último, pone en juego valores de responsabilidad y
solidaridad, de los que mucho se habla, poco se practican y se tornan
cada vez más imprescindibles para rescatarnos del destino de destrucción
al que nos encaminamos. Constituye un paso hacia una sociedad y
economía post-petroleras.

En ese sentido, la propuesta ecuatoriana no se vende en el mercado,
no sirve para compensar las contaminaciones de otros, no tapa a un santo
para destapar a otro. Pero para tener andamiento necesita apoyos.
Apoyos económicos que, por otra parte, son históricamente justos. Para
empezar, Ecuador necesita recibir 100 millones de dólares este año,
cifra que le implica renunciar a la mitad de lo que recibiría si
explotara el petróleo. Y es hora de que los países que históricamente
prosperaron a costa de un modelo de desarrollo injusto que además hoy
cobra a todos su cuenta de destrucción, respondan y se comprometan en
serio.

En 2008, el parlamento alemán declaró su disposición a apoyar la
propuesta, posición que fue asumida por el gobierno y significó un
espaldarazo internacional. Se trató de una decisión que contó con un
amplio respaldo y compromiso de grandes sectores de la sociedad alemana.

No obstante, con el cambio de gobierno, a mediados de septiembre el
nuevo Ministro de Cooperación alemán, el liberal Dirk Niebel – quien se
había pronunciado a favor de abolir la ayuda al desarrollo – expresó su
reticencia a financiar la Iniciativa Yasuní-ITT.

Esgrimió dudas del
tipo de cómo se garantizaría a largo plazo la no explotación del
petróleo en cuestión y argumentó que existen otras «numerosas
alternativas en discusión» para la conservación de los bosques en
Ecuador. En ese sentido mencionó el mecanismo REDD (Reducción de
emisiones por deforestación y degradación de los bosques) y el programa
«Sociobosque» – cuestionado porque busca comercializar como «servicios
ambientales» el agua, la biodiversidad y el carbono y porque no evitaría
que se realicen actividades destructivas como minería o extracción de
petróleo en las áreas sujetas al convenio.

La noticia cayó como un balde de agua fría para los impulsores del
proyecto. Pero la sociedad civil respondió de inmediato. La red
internacional Oilwatch envió una carta abierta a los parlamentarios
alemanes reflexionando que la declaración de Niebel abre una crisis que,
de todas maneras, puede resultar en una oportunidad para discutir temas
de fondo: «¿Cómo enfrentaremos la crisis climática? ¿Cuáles son las
responsabilidades Norte-Sur con relación a la crisis? ¿Cómo evitar
nuevas formas de despojo? ¿Cómo enfrentaremos la aceleración de la
producción y el declive petrolero?»

Oilwatch recuerda que «En el escenario internacional sobre la crisis
climática los contaminadores, los bancos y las empresas responsables de
la misma, han invertido tiempo y dinero para transformar los problemas
reales de destrucción de ecosistemas, contaminación, enfermedades y
desastres climáticos, a discusiones virtuales sobre moléculas de
carbono y finanzas, que casi nadie alcanza a entender. De esta manera
distraen las soluciones y las sustituyen por una serie de evasivas
muchas veces no solo inviables o absurdas sino también perversas».

En cambio, «la fortaleza de la iniciativa Yasuní-ITT ha sido siempre
mantenerse por fuera del mercado del carbono y de REDD, ajena a las
negociaciones impulsadas bajo el protocolo de Kioto. Las pretensiones de
vincular la propuesta Yasuní a REDD, no contribuye al éxito de la
misma. Al contrario, siembran dudas, pues REDD -y su probable versión
nacional SocioBosque-, no cumple ni con las expectativas de las
organizaciones indígenas ni sirven para solucionar el problema del
clima. Las críticas además señalan que podrían acarrear pérdida de
derechos colectivos de las comunidades involucradas e incumplen el
espíritu y letra de la Constitución ecuatoriana que reconoció a la
naturaleza como nuevo sujeto de derechos (Art. 10 y 71) y que en tanto
sujeto dice: ‘..los servicios ambientales no serán susceptibles de
apropiación’ (Art. 74)».

Por su parte, en Alemania, la organización Rettet den Regenwald
reunió en muy poco tiempo más de 9.000 firmas para un manifiesto
(«Aporte dinero para la selva, Sr. Niebel!!» https://www.regenwald.org/protestaktion.php?id=621) que reclama se mantenga el apoyo alemán al proyecto ecuatoriano.

La movilización fue crucial. En una gira oficial por Berlín en apoyo a
la propuesta, la ministra ecuatoriana de patrimonio se reunió con
integrantes del parlamento alemán y recibió el apoyo de las cinco
fuerzas políticas allí representadas. Falta la definición de la
administración, pero la ministra expresó su confianza en volver a
recuperar el apoyo alemán a la iniciativa ITT-Yasuní.

De lo contrario, como dice el economista ecuatoriano Alberto Acosta,
ex-ministro de Energía y Minas y ex-presidente de la Asamblea
Constituyente de Ecuador, «Tendremos que impulsar con fuerza la Opción
C: dejar el crudo en el subsuelo, aún sin que se consiga la contribución
internacional».

Artículo elaborado en base a la «Carta abierta de la red Oilwatch a
los parlamentarios alemanes», 20 de septiembre de 2010, Oilwatch;
«Alberto Acosta rechaza posible incumplimiento de Alemania [Yasuní
ITT]», el Ecuatoriano Noticias, http://www.elecuatoriano.com/noticias/?p=14213; información recibida de Guadalupe Rodríguez, Salva la Selva,
guadalupe@regenwald.org, http://www.salvalaselva.org

© 2015 RedRRPP - Todos los derechos reservados.

Erézcano 3360 PB 2 CABA - Tel: +54 (11) 1555959511
adigenova@redrrpp.com.ar

Diseño web
Grupo Deboss
Grupo Deboss